La Administración de Donald Trump anunció la suspensión indefinida de la tramitación de visas para ciudadanos de 75 países, incluyendo Somalia, Rusia, Afganistán, Brasil, Colombia, Irán, Irak, Egipto, Nigeria, Tailandia y Yemen. La medida, que comenzará el 21 de enero, busca reevaluar los procedimientos de selección y verificación de solicitantes.
El Departamento de Estado argumenta que la medida se adopta para evitar que los extranjeros dependan de beneficios públicos al ingresar en Estados Unidos. Solo se permitirán excepciones muy limitadas, tras evaluar factores como edad, salud, situación financiera y posible necesidad de asistencia pública.
La suspensión afecta especialmente a países con gran interés en viajar a Estados Unidos, como Brasil y Colombia, justo en un año con la celebración del Mundial de fútbol en junio y julio. La ampliación de la restricción, junto con las fianzas de hasta 15.000 dólares para ciertos países, dificultará la visita de muchos solicitantes que no puedan costear los depósitos.
Esta medida se suma a la revocación de 100.000 visas en el primer año del segundo mandato de Trump y a la revisión de millones de visas vigentes para detectar posibles infracciones. La política refleja la línea dura de la Administración hacia la migración, ampliando prohibiciones y restricciones a numerosos países de África, América y Asia.






