París, Francia.- Apenas llegó al Lens y el francés Allan Saint-Maximin es ya víctima de racismo, cuestión por la que terminó su contrato con el América.
El delantero se fue de México con el argumento de que sus hijas sufrieron actos racistas. Dijo que no permitiría una situación así. Ahora, él está al centro de los ataques.
«El Racing club de Lens está indignado y condena con la mayor firmeza la avalancha de comentarios de odio e insultos racistas dirigdos a su nuevo jugador, Allan Saint-Maximin, en las redes sociales.
«Como medida responsable, el club se ha visto obligado a cerrar la sección de comentarios de algunas de sus publicaciones y continuará tomando todas las medias necesarias para que sus plataformas de redes sociales sean lugares de expresión saludables y respetuosos», informó el equipo francés.
Su partida del futbol mexicano ha generado múltiples cuestionamientos por la velocidad con la que amarró contrato con un club de Francia.
«Como club cívico y comprometido, Racing reafirma su compromiso con los valores del respeto y la tolerancia, y apoya a Allan y sus seres queridos, a quienes ofrece su total y completo apoyo», publicó el club.






