La Fiscal General de Estados Unidos, Pam Bondi, informó que el Presidente venezolano, Nicolás Maduro, y su esposa Cilia Flores responderán por cargos de narcotráfico y terrorismo.
«Nicolás Maduro ha sido acusado de conspiración narcoterrorista, conspiración para importar cocaína, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos, y conspiración para poseer ametralladoras y dispositivos destructivos contra Estados Unidos. Pronto enfrentarán la ira de la Justicia estadounidense en suelo estadounidense y en tribunales estadounidenses», escribió Bondi en su cuenta de X.
Asimismo, agradeció la «valentía» del Presidente estadounidense, Donald Trump, y a las «valientes fuerzas armadas» por la «increíble y exitosa misión de capturar a estos dos presuntos narcotraficantes internacionales».
Trump anunció esta madrugada la captura de Maduro y de Flores, tras un «ataque a gran escala» en Caracas y otros estados de la nación sudamericana.
Maduro y Flores, dijo Trump, fueron trasladados fuera del país. Del momento se desconocen más detalles de su paradero.
De acuerdo con el senador Mike Lee, republicano por Utah, el Secretario de Estado, Marco Rubio, le informó que Maduro «ha sido arrestado por personal estadounidense para ser juzgado por cargos criminales en Estados Unidos».
Lee agregó que Rubio le aseguró que no se contemplan acciones adicionales en Venezuela.
Maduro fue acusado en marzo de 2020, durante la primera Administración de Trump, por cargos de conspiración de «narcoterrorismo» en el Distrito Sur de Nueva York. El Departamento de Justicia lo acusó de haber convertido a Venezuela en una empresa criminal al servicio de narcotraficantes y grupos terroristas mientras él y sus aliados robaban miles de millones de dólares del país sudamericano.
Este año el Gobierno de Trump elevó a 55 millones de dólares la recompensa por información que llevara a la captura de Maduro.
Una acusación formal presentada por los fiscales de Nueva York acusó a Maduro y al jefe del partido socialista Diosdado Cabello, jefe de la Asamblea Constituyente, de conspirar con rebeldes colombianos y miembros del Ejército «para inundar Estados Unidos con cocaína» y usar el tráfico de drogas como un «arma contra Estados Unidos».






