Ciudad de #México.– Lo que comenzó como una historia de extorsión terminó en una tragedia que hoy sacude a la capital. Una vendedora ambulante de tamales, identificada como Rosa García, es investigada por la muerte de 12 personas, presuntamente relacionadas con el grupo delictivo La Unión Tepito.
Según información preliminar, la mujer habría sido obligada a pagar 1,200 pesos semanales como “cuota” para poder continuar vendiendo en la vía pública. Durante meses, el cobro constante y las amenazas la mantuvieron bajo presión, hasta que, presuntamente, decidió no pagar más.
Las autoridades señalan que Rosa García se habría ganado la confianza de los presuntos extorsionadores invitándolos a consumir alimentos. Posteriormente, varios de ellos comenzaron a presentar síntomas de intoxicación y perdieron la vida, lo que derivó en una investigación por homicidio múltiple.
Tras los hechos, la mujer fue detenida y puesta a disposición del Ministerio Público, enfrentando cargos que podrían derivar en una condena superior a 200 años de prisión, en caso de comprobarse su responsabilidad.
El caso ha encendido el debate público sobre la extorsión que enfrentan comerciantes informales y los límites de la justicia por mano propia, mientras las autoridades continúan con las investigaciones correspondientes.






