En la búsqueda por mantener una apariencia joven y saludable, se pueden llegar a cometer errores que podrían acelerar el envejecimiento, por eso aquí te contaremos cuales son y cómo debes evitarlos.
El envejecimiento prematuro de la piel, manifestado en líneas de expresión acentuadas, manchas solares y pérdida de elasticidad, no siempre es una cuestión genética.
En gran medida, este es el resultado de una serie de errores sistemáticos que cometemos por falta de información o por seguir tendencias pasajeras sin supervisión profesional.
Entre estos errores comunes que podrías estar cometiendo, se encuentran los siguientes:
Limpieza profunda y la sobreexfoliación: puede eliminar los aceites naturales que protegen la piel y dar paso a bacterias y contaminantes ambientales.
Olvidar el protector solar en interiores o días nublados: los rayos UVA atraviesan cristales y nubes y la luz de pantallas contribuye al estrés oxidativo.
Orden incorrecto de los productos: debes aplicarlos de la textura más ligera (líquidos/sueros) a la más densa (cremas/aceites).
Descuidar el cuello, escote y manos: la piel del cuello tiene menos glándulas sebáceas y es más fina, por lo que las arrugas llegan más rapido. Todos los productos debes utilizarlos del mismo modo y hacia abajo.
No dormir lo suficiente y la posición: la falta de descanso eleva los niveles de cortisol, y dormir con el rostro contra la almohada crea las llamadas “arrugas del sueño”.
Dieta alta en azucares: provoca un proceso llamado glicación, donde las moléculas de azúcar se adhieren a las fibras de colágeno, endureciendose y haciendo que se rompan.
Es importante que protejas tu piel con bloqueador y respetes la integridad de la barrera cutánea para que tu piel envejezca de una manera sana.






