De acuerdo con especialistas, el derrame de hidrocarburo que está afectando las costas del Golfo pronto podría llegar a Texas e incluso Florida, lo cuál puede convertirse en uno de los peores desastres ambientales del país.
El pasado 1 de marzo, se registró el derrame de petróleo y chapopote, el cuál comenzó a llegar a las costas de Veracruz y Tabasco, contaminando gran parte de su territorio y dejando varios animales muertos.
Comentan que el derrame se sigue expandiendo sin control, con severos impactos a los ecosistemas y las comunidades, alcanzando 630 kilómetros de litoral, que es casi la extensión total del Corredor Arrecifal del Suroeste del Golfo de México.
Este desastre abarca desde la Laguna de Tamiahua, Veracruz, hasta Paraíso, Tabasco, convirtiéndose en un desastre ambiental de grandes proporciones.
El derrame se ha expandido rápidamente por las costas de Veracruz y Tabasco, que los especialistas creen que en unas cuatro semanas, podría haber chapopote en las costas de Matamoros, así como en Brownsville y la Isla del Padre, en Texas.
Los especialistas advierten que si el derrame sigue avanzando, se le considerará como uno de los peores desastres ambientales del país.
También comentan que el comportamiento del derrame depende de corrientes, vientos y procesos de evaporación, pero alertan sobre un escenario de mayor alcance, sobre todo si el crudo entra en la llamada «loop current», una poderosa corriente que cruza el Golfo, ya que podría ser arrastrado a Texas, y luego hacia Florida y el Atlántico.






