Irán acaba de cerrar de facto el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes del planeta, lo que podría impactar el precio del petróleo y el comercio internacional.
De acuerdo con diferentes fuentes de medios internacionales, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica cerró el estrecho de Ormuz este sábado.
La medida fue tomada después de que Estados Unidos junto con Israel bombardearon múltiples posiciones militares y políticas del país persa; a lo que Irán respondió lanzando ataques contra varios vecinos de Medio Oriente, incluidas bases norteamericanas en la región.
A través de mensajes de alta frecuencia, la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán está alertando a los buques que está prohibido cruzar este estrecho, según la agencia de noticias iraní Tasnim.
El medio estadounidense Bloomberg y la agencia británica Reuters están informando que el paso está cerrado “de facto”, mencionando que pasaron algunos buques, pero otros tantos se están comenzando a acumular, dentro y fuera de la entrada.
Por ejemplo, el gigante japonés Nippon Yusen KK pidió a su flota que no navegue por Ormuz. Grecia está pidiendo reevaluar la circulación.
Importancia mundial
Por el estrecho de Ormuz circula una quinta parte del petróleo y del gas natural licuado mundial que se transporta por mar todos los días.
Destacan el petróleo de las potencias árabes como Arabia Saudita, Irak, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos y el mismo Irán.
Mientras que también es clave para el comercio del gas natural licuado, sobre todo el que viene desde Qatar.
Es estratégico porque conecta oriente de occidente, fluye el comercio entre Asia y Europa, así como el de África; es especialmente relevante también para Estados Unidos de América.
Con una parálisis masiva mundial de los cargamentos, el precio del petróleo puede comenzar a subir dramáticamente.
Un bloqueo prolongado puede traducirse en graves consecuencias en los mercados energéticos, las cadenas de suministro de Asia y Europa, así como al transporte marítimo mismo.
Irán tiene la «llave»
El estrecho mide apenas 33 kilómetros en su parte más angosta y los carriles de navegación son todavía más reducidos.
Al norte tiene a Irán; y al sur a Omán y a Emiratos Árabes Unidos.
Conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán y el mar Arábigo, que a su vez da salida al océano Índico.
A Irán le basta colocar minas marinas o bloquear con su armada el paso para prácticamente paralizar el comercio, con un impacto internacional.
De hecho, Irán ha amenazado anteriormente en constantes ocasiones con cerrar el estrecho como represalia por sanciones o acciones militares de sus rivales.






