Con posturas coercitivas, presión política y económica, y un marcado desdén por los organismos internacionales, Donald Trump pone en entredicho el orden comercial multilateral para reorientarlo hacia esquemas más unilaterales, afirmó Janneth Quiroz, directora de Análisis Económico de Monex.
La especialista explicó que, a través de discursos como el pronunciado por Trump en Davos, ante jefes de Estado y líderes de instituciones internacionales -incluida la OTAN-, se evidencia un deterioro en la certidumbre y la confianza en las reglas que han regido el comercio global durante las últimas ocho décadas.
«Las declaraciones de Donald Trump en Davos refuerzan una visión del comercio internacional más unilateral y transaccional, donde los acuerdos multilaterales pierden relevancia frente a decisiones de política comercial orientadas a la protección de la industria estadounidense», señaló.
Desde una perspectiva global, agregó, este tipo de mensajes incrementa la incertidumbre en el sistema comercial internacional, al debilitar la confianza en reglas compartidas y en compromisos de largo plazo.
Aunque el discurso no se centró específicamente en México ni en el T-MEC, el tono general insiste en el uso de aranceles y presiones comerciales como instrumentos de negociación y de política económica interna.
«Los dichos de Trump se suman a comentarios previos en los que ha minimizado los beneficios del T-MEC para su país, justo en un contexto en el que el tratado atraviesa un proceso de revisión. Esto eleva el ruido político», consideró Quiroz.
La analista estimó que el escenario base es que el T-MEC se mantenga, aunque con mayor volatilidad en el tipo de cambio, los flujos de capital, las expectativas de crecimiento y las decisiones de inversión, particularmente en sectores como manufactura, automotriz y agroindustria.
«Para México, esto implica un entorno de mayor incertidumbre regulatoria y comercial, que puede retrasar decisiones de inversión o encarecer el comercio, incluso sin una ruptura formal del acuerdo.
«Un escenario más adverso contemplaría el uso recurrente de aranceles o medidas punitivas fuera del marco del tratado, lo que erosionaría gradualmente la ventaja comparativa de México dentro de América del Norte», concluyó.






