Existen numerosos estudios sobre el plomo en sangre y sus efectos en la salud. El plomo es un metal tóxico que afecta múltiples sistemas del cuerpo, especialmente el sistema nervioso. No hay un nivel seguro de plomo en sangre; incluso pequeñas cantidades de plomo pueden causar problemas de salud.
Este tipo de metal entra en el sistema humano por diversos medios y puede afectar a cualquier persona, de cualquier edad. Aunque algunos grupos están más expuestos a este peligro, es recomendable que toda persona procure su salud y evite la exposición de este metal en el cuerpo. Por ello, te compartimos a continuación cómo afecta el plomo en sangre y qué hacer para evitarlo.
¿A quiénes afecta el plomo en sangre?
Niños menores de 6 años, ya que su sistema nervioso aún está en desarrollo y absorben más plomo que los adultos.
Trabajadores expuestos en industrias como la minería, la construcción, la fabricación de baterías y reciclaje de electrónicos.
Mujeres embarazadas, porque el plomo almacenado en los huesos puede liberarse y afectar al feto.
Personas que viven en zonas con contaminación ambiental, como áreas cercanas a fábricas o con tuberías de plomo antiguas.
Efectos del plomo en sangre:
Niños: Problemas de desarrollo neurológico, disminución del coeficiente intelectual, déficit de atención, dificultades de aprendizaje y comportamiento agresivo.
Adultos: Hipertensión, daño renal, problemas de memoria y concentración, disminución de la función cognitiva.
Embarazadas: Puede afectar el desarrollo del feto, causar parto prematuro y bajo peso al nacer.
¿Cómo entra el plomo en el cuerpo humano?
Agua contaminada: En lugares con tuberías de plomo o soldaduras con plomo.
Pinturas antiguas: Las casas construidas antes de 1978 pueden tener pintura con plomo.
Polvo y suelo contaminado: Proveniente de fábricas, gasolina con plomo o residuos industriales.
Alimentos y utensilios: Algunos envases de cerámica mal esmaltados pueden liberar plomo.
Juguetes y cosméticos: Algunos productos importados pueden contener plomo.
Exposición laboral: Inhalación o contacto con plomo en el trabajo.
Prevención de la exposición al plomo
Evitar agua contaminada: Usar filtros certificados para eliminar plomo o dejar correr el agua antes de usarla.
Lavar manos y juguetes: Para reducir la ingesta de polvo contaminado.
Mantener una dieta rica en calcio, hierro y vitamina C, ya que reducen la absorción de plomo.
Identificar y eliminar fuentes de plomo en casa, como pintura antigua o tuberías de plomo.
Usar equipo de protección en trabajos de alto riesgo.
Evitar productos de origen dudoso, como cosméticos o cerámicas importadas no reguladas.
EL INFORMADOR
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