México.- En plena exigencia del Gobierno de Donald Trump para frenar el paso de drogas a su país desde México, la Secretaría de Marina quiere 20 aeronaves (10 aviones y 10 helicópteros) para acotar el trasiego de drogas en el mar y realizar operaciones de alto impacto en contra de las organizaciones criminales.
Fuentes navales reconocen una mayor actividad del narcotráfico en el Pacífico, principalmente de cocaína y precursores químicos para la elaboración de narcóticos sintéticos, principalmente en las costas de Chiapas, Oaxaca, Michoacán, Guerrero, Colima, Sinaloa y ahora Baja California Sur.
Además, reporta una actividad constante en el traslado de Infantería para frenar la violencia y desmantelar laboratorios clandestinos en Sinaloa, donde «Los Mayitos» y «Los Chapitos» libran una guerra encarnizada.
Las acciones aéreas incluyen patrullajes en la zona petrolera de la Sonda de Campeche, búsqueda y rescate, apoyo a la población civil y transporte logístico, pero la flota actual ya presenta un desgaste importante, reconoció en un informe a Hacienda para su aprobación presupuestaria de alrededor de 5 mil 800 millones de pesos.
Actualmente, la Armada de México enfrenta nuevos retos y mayores responsabilidades que han implicado un aumento en el empleo de unidades aeronavales provocando altos costos de operación y mantenimiento en las aeronaves y sus sistemas de inteligencia, reconoce el instituto armado en el programa de inversión.
Destaca la necesaria vigilancia de rutas del transporte de cargas de drogas desde Sudamérica y Centroamérica hacia las costas e interior del territorio mexicano y continuar su trasiego hacia los Estados Unidos.
Una de las herramientas más efectivas para el cumplimiento de estas misiones es el avión de Patrulla Marítima, ya que su amplia capacidad de detección y autonomía le permite controlar grandes extensiones marítimas, enfatiza.
En tanto, para vigilar el área del litoral del Pacífico, donde converge la mayor cantidad de rutas de trasiego de mercancías ilícitas, que es el Escuadrón Aeronaval 911 Chetumal, Quintana Roo, y Escuadrón Aeronaval 1613 Puerto Chiapas, Chiapas, se cuenta con seis aviones CN-235-300 equipados con Sistemas de Misión (Sensores Electrópticos, Radares, Sistemas de Comunicaciones Satelitales y Sistema de Gestión de Misión).
El sistema de misión integra, controla y muestra la información táctica y de navegación recopilada por los sensores instalados en la aeronave a los operadores de las consolas, que a su vez se transmite vía satelital a los mandos navales para la toma de decisiones en las labores de Patrulla, Vigilancia Marítima, Seguridad Nacional, entre otras.
Para la ejecución de 14 mil 782 operaciones aéreas en el 2024 y 15 mil 817 operaciones en 2025, la SEMAR emplea 124 aeronaves (71 aviones y 53 helicópteros).
«Lo anterior ha provocado que se haga un uso desmedido en las horas de vuelo, vigilancia y se rebase el uso óptimo recomendado por los fabricantes de estas aeronaves y de sus equipos (sistemas de misión), toda vez que el aumento en su operación origina una frecuencia mayor en la aplicación de mantenimientos preventivos y correctivos, así como plazos prolongados en los Centros de Mantenimiento y una reducción en su tiempo de vida», advierte la Marina.
«La problemática presentada en el área de jurisdicción de los Mandos Navales se encuentra asociada a una reducida capacidad de servicios de Operaciones Aeronavales, derivado del incremento de atribuciones, funciones y responsabilidades que ha provocado un aumento en el empleo de las horas de vuelo y altos costos de operación, mantenimiento en las aeronaves a causa de una mayor demanda de los servicios de operaciones aeronavales», añade.
LAS AERONAVES
Para cumplir con sus misiones, la Marina busca 10 aviones Cessna Grand Caravan Ex, 5 helicópteros Bell 412 y 5 helicópteros Bell 505 JR-X, considerados más ligeros, versátiles y de mantenimiento más rentable.
La Marina justifica que con la nueva flota aérea tendrá mayor disponibilidad de aeronaves para tener una respuesta eficiente en los apoyos a la población civil en casos y zonas de desastre y evacuación de heridos.
Además, garantizar la confidencialidad de los servicios en materia militar, al efectuar el transporte directo de un punto del País a otro, al contar con mayor alcance en traslados aéreos de personal naval y equipo sensible a la seguridad nacional en forma segura.
“Fortalecer en cantidad y calidad los servicios ejecutados por la Institución, ya que las aeronaves ampliarán su capacidad de vigilancia y detección, cumpliendo con la normatividad aeronáutica nacional establecida por la Agencia Federal de Aeronáutica Civil, e Internacional”, ejemplifica.
Además, dotar de aeronaves a los Mandos Navales para el desarrollo de los servicios correspondientes, donde actualmente no cuenta con aeronaves asignadas y disminuir el empleo de horas de vuelo en traslados para desplazar una aeronave de su lugar de origen hacia otro punto en apoyo a los Mandos Navales que no cuenten con el servicio.
Alerta que las tropas navales están a cargo de la seguridad de la zona marítima petrolera de la Sonda de Campeche, los hoyos de la Dona, el istmo de Tehuantepec, el Golfo de California, el Archipiélago de Revillagigedo y el Caribe Mexicano, además de las Fronteras Marítimas Norte y Sur.
“Las áreas anteriormente enumeradas se catalogan y conceptualizan de acuerdo a la problemática presentada, derivado de la incidencia en los eventos de diversas índoles, por los cuales la Secretaría de Marina-Armada de México lleva a cabo acciones puntuales.
“Las instalaciones estratégicas consideradas dentro de las áreas anteriormente citadas, son aquellas que, indispensables para la operación general del País, centros de decisión político-económica y forman parte de la estructura básica de comunicaciones, transporte o energía y en consecuencia son centros de gravedad de la estabilidad nacional; la Secretaría de Marina Armada de México lleva a cabo de manera permanente acciones para proteger las instalaciones de la Comisión Federal de Electricidad y de Petróleos Mexicanos, tales como las instalaciones petroleras de la Sonda de Campeche”.
También la Marina lleva a cabo acciones contra el narcotráfico y problemas generados en las fronteras norte y sur con características distintas, amenazas a la seguridad nacional como el narcotráfico y la delincuencia nacional y/o transnacional.
“Además de la creciente demanda y reclamos por el incremento de la inseguridad pública por los actos ilícitos que se cometen a diario que perturban la paz y la tranquilidad social, afectan el patrimonio y el bienestar de las familias mexicanas”, anota la Semar.
DIVERSIFICA EL NARCO SUS ENVÍOS
En los últimos años el narcotráfico diversificó el traslado de drogas a Estados Unidos.
Hasta la última década los traficantes transportaban las drogas por el Pacífico mexicano, hacia las costas de Chiapas, Guerrero, Michoacán, Colima, Sinaloa y Sonora.
Sin embargo, fuentes navales indican que, para la presente década, el narco no sólo intensificó el paso de drogas por el Pacífico sino que “abrió” rutas en el Golfo de México, particularmente a la zona de Tamaulipas o el norte de Veracruz, donde se encuentran los puertos de Altamira y Tuxpan, respectivamente, un tema que alertó a las autoridades de Estados Unidos.
“Las rutas del transporte de cargas ilícitas, a través de las cuales son trasladadas, para su posterior distribución por parte de grupos transgresores de la ley, desde Sur América y Centro América hacia las costas e interior del territorio mexicano y continuar su trasiego hacia los Estados Unidos de Norteamérica, según lo publicado por la Oficina de las Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito (UNODC), y con información estadística de las operaciones de seguimiento, interdicción, intercepción y aseguramientos por parte de las autoridades, ha propiciado la vigilancia de las zonas marinas identificadas debido a la incidencia en citadas rutas”, destacó la Marina en el proyecto de inversión para la nueva flota aérea.
“Para el éxito de las operaciones en contra de infractores en la mar, es necesario contar con una capacidad efectiva de información de inteligencia naval y como consecuencia de ello concretar su detección, identificación y seguimiento, utilizando los sensores y sistemas de vigilancia electrónicos de última generación, lo que permitirá su intercepción, abordaje, inspección y aseguramiento”, expone.
Indica que los problemas generados en las fronteras norte y sur que amenazan la seguridad nacional son el narcotráfico y la delincuencia nacional y/o transnacional, además de la creciente demanda y reclamos por el incremento de la inseguridad pública por los actos ilícitos que se cometen a diario y que perturban la paz y la tranquilidad social.
“En su ámbito de competencia, la Armada de México realiza operaciones de combate a la delincuencia organizada, al tráfico ilegal de personas, armas y estupefacientes en las 32 entidades federativas del territorio nacional; incrementa y moderniza su infraestructura naval, con unidades aeronavales, de superficie y de infantería de Marina con sistemas de mando y control, con equipos informáticos y de comunicación para la generación y transferencia de información; fortalece el Sistema de Inteligencia de la Armada de México con infraestructura, equipamiento y capacitación del personal para incrementar su eficacia y al mismo tiempo coordinar con otras dependencias federales”, argumentó.
Puntualiza que ahora existe una mayor participación de la Armada de México en operaciones realizadas en contra del crimen organizado, resaltando la demanda de la realización de vue
A eso se suma las operaciones de búsqueda, rescate, auxilio y vigilancia marítima, con el propósito de salvaguardar la vida humana en el mar y coadyuvar en la preservación del Estado de derecho, así como de las áreas naturales protegidas de las zonas marinas y el despliegue operativo permanente en 56 empresas productivas del Estado (Pemex, CFE y Compañía de Nitrógeno de Cantarell S.A de C.V., distribuidas en ambos litorales y en la Sonda de Campeche).
“Actualmente en el área de la Primera Zona Naval (Matamoros, Tams.), Segunda Región Naval (Ensenada, BC.), Sexta Región Naval (Guaymas, Son.), y jurisdicción de la Séptima Región Naval (Lerma Campeche), se ejecutan operaciones aéreas (Servicios) de Ambulancia, Apoyo a Población Civil, Búsqueda y Rescate, Vigilancia y Transporte Logístico, entre otros; con aviones CASA C-295, CASA CN-235 y King Air B350ER, adquiridos entre 2009 y 2015, cuentan en promedio con una antigüedad de 12 años de operación”, advierte la institución naval.
“De no llevarse a cabo la ejecución del presente programa de inversión de adquisiciones, la Semar se verá en la necesidad de utilizar los medios con los que actualmente cuenta, para seguir realizando las operaciones aeronavales antes citadas, lo que generara carga de trabajo en las unidades aéreas con que se cuenta, lo que acortará su vida útil y podría disminuir la seguridad de las operaciones antes mencionadas”, alerta la Marina.
VIGILA DESTRUCTOR USS GRAVELY GOLFO DE MÉXICO
Desde el pasado 15 de marzo el destructor de misiles guiados clase Arleigh Burke USS Gravely (DDG 107) partió de la Estación de Armas Navales de Yorktown para un despliegue programado en el Área de Responsabilidad del Comando Norte de los Estados Unidos (USNORTHCOM AOR), en el Golfo de México.
El buque operará en aguas estadounidenses e internacionales, en los límites con el aguas mexicanas, para evitar el paso de drogas, entre otras misiones.
Se trata de un acorazado con capacidad de desplazamiento de 9 mil 515 toneladas, operativo de 2010 y equipado con misiles Tomahawk, misiles antiaéreos Standard y misiles antisubmarinos, además de cañones y sistemas de defensa buque a buque.
Cuenta con radares capaces de detectar a decenas de kilómetros cualquier movimiento marítimo o aéreo que represente una amenaza.
Al pertenecer a la clase Arleigh Burke, posee un Sistema de Combate Aegis, que le permite detectar, rastrear y neutralizar múltiples amenazas aéreas, de superficie, incluso submarinas.
“Una embarcación que pase a unos 5 o 10 kilómetros de ese Destructor, puede ser ‘escaneado’ vía satelital, conoce cuántos tripulantes van, de donde viene, su hoja de ruta, la carga, todo el historial”, indica una fuente naval.
El despliegue, dijo la Marina estadounidense, contribuirá a la misión en la frontera sur del Comando Norte de EU como parte del esfuerzo coordinado del Departamento de Defensa en respuesta a la Orden Ejecutiva Presidencial “para proteger la integridad territorial, la soberanía y la seguridad de Estados Unidos”, declaró el General Gregory Guillot, Comandante del Comando Norte de EU.
Indica que se trata de una respuesta coordinada y sólida para combatir el terrorismo marítimo, la proliferación de armas, la delincuencia transnacional, la piratería, la destrucción del medio ambiente y la inmigración ilegal por mar.
“El despliegue del Gravely marca una mejora vital en el marco de seguridad fronteriza de nuestra nación”, declaró el Almirante Daryl Caudle, comandante del Comando Norte de las Fuerzas Navales de EU.
Un Destacamento de Aplicación de la Ley (LEDET) de la Guardia Costera de EU se embarcó a bordo del Gravely.
Fundado en 1982, el destacamento de la LEDET de la Guardia Costera lleva a cabo diversas misiones de interdicción marítima, incluyendo la lucha contra la piratería, las operaciones de combate militar, la interdicción de la migración de extranjeros, la protección de las fuerzas militares, la lucha contra el terrorismo, la seguridad nacional y la respuesta humanitaria.
“El USNORTHCOM fue nombrado líder operativo del Departamento de Defensa (DoD) para el empleo de fuerzas militares estadounidenses con el fin de ejecutar las órdenes ejecutivas del Presidente Trump en la frontera sur. El comando combatiente continúa cubriendo las deficiencias críticas de capacidad en apoyo del DHS y la CBP”, anotó la America’s Navy tras el zarpe del Destructor al Golfo de México, donde actualmente realiza patrullajes.
